Técnicas de relajación para niños

Durante toda la infancia los niños están aprendiendo de forma continua. Muchas veces les es complicado controlar o gestionar sus emociones. Por eso, una buena forma de calmarlos cuando llegan estos momentos es con algunas técnicas de relajación para niños.

Imaginemos una situación en la que el niño quiere hacer algo y el adulto le dice que no, que en ese momento no puede hacerlo. Al no poder controlar sus sentimientos, seguramente este niño recurrirá al llanto, ira o incluso a veces golpes como vía de escape. Si reflexionamos, a nosotros, los adultos,  en ocasiones nos cuesta mantener esa estabilidad emocional y controlar nuestros enfados, ¿cómo vamos a pensar entonces que los niños saben hacerlo?

Son cada vez más los beneficios que aporta la relajación en los niños.  No todos van a responder por igual a todas las técnicas de relajación para niños, por eso es importante probar varias y ver cuál es la que mejor se adapta a sus necesidades y al niño en sí. De todos modos, he de decir que ninguna es contraproducente, ya que todas hacen que en mayor o menor medida, el niño aprenda a regular sus emociones.

Algunos de los beneficios de las técnicas de relajación para niños son:

  • Disminuir la tensión muscular
  • Aumenta la confianza y autoestima del niño
  • Mejora la circulación sanguínea
  • Control de sus emociones, especialmente las que producen mucha activación como el enfado
  • Ayuda al niño a concentrarse
  • Mejora la calidad de aprendizaje
  • Reduce la ansiedad
  • Logra mejorar la calidad del sueño
  • A continuación, algunas técnicas de relajación para niños por edades:

Masajes: Los masajes con aceite en un entorno relajado, con buena temperatura ambiente, mejoran la ansiedad del niño.

Música relajante: Desde siempre se ha sabido que la música es capaz de modificar el estado de ánimo de las personas, y  esto se cumple, más si cabe, cuando son niños. La música relajante hace que el cerebro se vaya olvidando del motivo de su estrés o angustia. Funcionando tanto en niños como en adultos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *